Cielo – Job 19, 25-27

„Yo se que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo. U después de deshecha mi piel, en mi carne he de ver a Dios. Al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí.“ (Job 19, 25-27)

Job 19, 25 es uno de los versículos más conocidos en todo el libro de Job, y con razón. Es un rayo de esperanza en este período de la vida tan desolador de Job. Si te abres hacia este libro con toda su intensidad es un versículo muy estraño: el cambio llega tan pronto, en medio de una exhortación de parte de sus amigos, Job recibe una especie de „empujón de fe“. Acaba de estar lleno de autocompasión y lamenta su sufrimiento quizás más grande, la pérdida de su honor y que su familia se había apartado de él, y de pronto se acuerda de su redentor.

En una novela sería una vuelta poco probable. Ninguno pensaría que el héroe fuera capaz de tal giro. Sin embargo a mí me parece totalmente auténtico lo que pasa con Job. Lo he vivido demasiadas veces ya como para dudar la posibilidad. Probablemente lo conoces tú tambien, si es que vives con Jesús: de un momento al otro puedes venir de una depresión profunda a la luz o de una falta de esperanza o autocampasión puedes volver a la fuerza. A mí me pasa muchas veces que en mis momentos más débiles algo en mí se levanta y me hace pensar en Dios, y yo empiezo a resistir. En algun tiempo me imaginaba muchas veces que era Jesús como el león de Judá quien se levantaba y me daba fuerzas para la resistencia en contra de las circunstancias de momento.

Hay otra cosa notable en este texto: es uno de los pocos textos en el Antiguo Testamento donde se puede ver algo de la esperanza para el más allá. El libro de Job es muy avanzada en cuánto a la revelación en el Antiguo Testamento. De pronto es muy evidente para Job que el verá a Dios, pero recien después de la muerte, sin piel, sin huesos, sin carne. Cuando leía en el Antiguo Testamento me he preguntado muchas veces, si Israel creyó en una vida después de la muerte en aquel entonces. Las bendiciones de Dios eran mayormente de éste mundo y aparentemente todo lo que esperaban de Dios estaba en el aquí y ahora. Quizás preguntaré a un Rabí algun día de las ideas de los judíos de una vida después de la muerte…

De todos modos, éste texto muestra que Job contaba – en el profundo de su corazón sufrido – con encontrarse con Dios después de su muerte física.

Quiero animarte si es que estás leyendo este post y lo estás pasando mal. Aún si parece que hayas perdido tu fe y que la esperanza de un cambio no es nada más que un recuerdo, en algun lugar tuyo sigue existiendo la llama del Redentor. Algo en tí sí sabe que tu Redentor vive y que te vas a encontrar con Él.

Estoy recordando las últimas palabras de Faye Tucker que dijo poco antes de su ejecución: „I’m gonna see Jesus…“

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2 Comments on “Cielo – Job 19, 25-27”


  1. […] Estoy recordando las últimas palabras de Faye Tucker que dijo poco antes de su ejecución: „I’m gonna see Jesus…“ [translated by lupita] […]


  2. que lindo tu post precioso alabado sea nuestro dios si por siempre y para siempre!!!!!!!!


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