En Pie de la Cuesta

Posted January 4, 2007 by lupitagonzales
Categories: uncategorized

Pasamos los día entre Navidad y el año nuevo en Pie de la Cuesta, unos 15 km de Acapulco cerca de la Laguna de Coyuca.  Fué un placer hacer cosas con Tim y MaLou y mi Rainer.  El se subió en unos waterski y tuvo éxito en ésta práctica.  Aquí lo van a poder ver?

¡El pecado no me interesa!

Posted November 21, 2006 by lupitagonzales
Categories: traducido de Storch

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. (Filipenses 4,8, Reina Valera)

La santidad tiene menos que ver con la ausencia del pecado sino con una dependencia.  En la vida con Dios no se trata en primer lugar de NO HACER algo sino se trata más bien en invertir en lo que SI SOMOS.  Si la santidad dependiera en dejar los pecados, pasaríamos por alto el punto importante:  acercarse más a Dios.  Y nosotros viviríamos centrados en el pecado en vez de estar centrados en Dios.   Esto sería una catástofe verdadera.   Esto sería como decir que el no comer sería igual al ayunar.  La santidad se desarolla cuando enfocamos más en lo bueno y cuando vemos con una mirada clara la grandeza de nuestro Dios.

Detalles

Posted October 20, 2006 by lupitagonzales
Categories: uncategorized

hoy recibí otras fotos con detalles que me encantaron….

la Biblia en Lego

Posted October 11, 2006 by lupitagonzales
Categories: cosas creidas

En mi lectura matunina de algunos blogs encontré éste tesoro. Son historias bíblicas “actuados” con protagonistas Lego.

Frida está en casa … por fin

Posted October 6, 2006 by lupitagonzales
Categories: uncategorized

Ahora ya mira con los ojos abiertos y parece bastente contenta, no

Bonhoeffer acerca de meditación

Posted October 1, 2006 by lupitagonzales
Categories: traducido de Storch

La cita siguiente de “Vida en Comunidad” es simplemente hermosa, demasiado hermosa como para no publicarla.

La hora de la meditación no nos deja hundirnos en el vacío y en el abismo de la soledad, sino que nos permite estar solos con la Palabra. Con ello nos da una base sólida en que afirmarnos; nos señala claramente los pasos que debemos dar.

… en la meditación bíblica nos atendremos a un texto breve, seleccionado que, a ser posible, no será cambiado en el curso de toda una semana. Si en la lectura bíblica común somos conducidos más hacia la amplitud y el contexto total de la Sagrada Escritura, lo somos aquí hacia la profundidad insondable de cada frase, cada palabra. Ambas cosas son necesarias para que “seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura” (Ef. 3, 18).

En la meditación leemos el texto que nos es dado confiando en la promesa de que algo muy personal tiene que decirnos para el día de hoy y para nuestra condición de cristianos; de que es la Palabra de Dios no solamente para la congregación sino que es también la Palabra de Dios para mí personalmente. Tanto nos exponemos a cada frase, a cada palabra, hasta que haga en nosotros su impacto personal. Con ello no hacemos otra cosa de la que hace a diario el cristiano más sencillo, más indocto: leemos la Palabra de Dios como la Palabra de Dios para nosotros. Es decir, no preguntamos qué es lo que ese texto tiene que decir a otras personas. Para nosotros los predicadores, significa que no preguntamos qué es lo que predicaríamos ni enseñaríamos acerca del texto sino qué es lo que éste quiere decirnos a nosotros mismos en forma estrictamente personal. Es cierto que para hecerlo debemos haber comprendido previament el contenido del texto; pero por otra parte no nos dedicamos aquí a la exégesis ni a la preparación de la predicación ni al estudio bíblico de índole cualesquiera, sino que esperamos que la Palabra de Dios se dirija a nosotros. No es un esperar vacuo, sino de una promesa clara. A menudo estamos tan sobrecargados de otros pensamientos, otras imágenes, otras preocupaciones, que pasa un buen rato hasta que la Palabra de Dios haya apartado todo eso y penetre hasta nosotros. Pero nos llega con certeza, con tanta certeza como Dios mismo se ha llegado hasta los hombres y volverá a hacerlo. Por eso mismo debemos iniciar nuestra meditación orando porque Dios nos envíe a su Espíritu Santo a través de su Palabra; porque nos revele su Palabra y nos ilumine.

No es necesario que terminemos con todo el texto en la meditación. Con frecuencia habremos de detenernos frente a una sola frase y hasta una palabra, quedando retenidos por ella; porque ella nos confronta y no podemos eludirla. ¿Acaso no bastan a menudo las plabras “padre”, “amor”, “misericordia”, “cruz”, “santificación”, “resurrección”, para llenar de sobra el breve espacio de nuestra meditación?

Recibí las primeras fotos de Frida Matilda hace un par de minutos….

Posted September 21, 2006 by lupitagonzales
Categories: uncategorized

Es hermosa y gracias por orar para que salga adelante, para que pueda vivir con fuerza y con los padres en el nido familiar…. Gracias, Laura, por las fotos.  Los quiero mucho.